En los últimos años, la telemedicina ha dejado de ser una alternativa temporal para convertirse en una herramienta esencial dentro del sistema de salud. Lo que comenzó como una solución durante la pandemia del COVID-19 hoy representa una estrategia clave para garantizar la continuidad del cuidado, especialmente en la población de adultos mayores que viven con enfermedades crónicas. En Puerto Rico, las enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión, insuficiencia cardiac