Después de 32 años… Ponce 93
- Hector Diaz Salichs
- Nov 19, 2025
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Por: Héctor Díaz Salichs
Dedicado a muchos líderes que voluntariamente hizo su trabajo. Gracias.
Este próximo 19 de noviembre se cumplen 32 años cuando la Ciudad de Ponce sería sede de los XVII Juegos Centroamericanos y del Caribe, PONCE 93. Unos 31 países y aproximadamente unos 3,570 atletas serían los actores principales de este hecho histórico que marcaría un precedente deportivo para la Señorial Ciudad. Fueron 10 días de intensa actividad deportiva y económica. Hoy, 32 años después, iniciamos este reportaje especial donde analizamos los pro y contra desde el punto de vista deportivo, recreativo y económico para una zona geográfica que todavía busca establecerse económicamente, inclusive deportivamente.
Fueron muchos momentos memorables, positivos y negativos, que se produjeron aquellas dos semanas de intensa actividad deportiva en “La Ciudad Señorial” y otros 21 municipios, en su mayoría del área sur, que sirvieron de subsede. Uno de los principales problemas sería el poco tiempo que tuvo el Comité Organizador, sin olvidar las primeras batallas de varias controversias debido a que los Juegos se querían dirigir desde un escritorio en San Juan.

Recordemos que hubo un primer grupo para organizar los juegos encabezado por don Esteban Rodríguez Maduro, quien sería disuelto un mes antes por diferencias de criterios organizativos, aparte de la pugna surgida por la intención de modificar la sede a San Juan y de cambiar inclusive la fecha original al verano de 1994. Todavía recordamos una entrevista realizada al presidente del Comité Organizador, el Sr. Héctor López Pumarejo, cuando dijo: “Estamos contra el tiempo, pero todo el mundo se unió para trabajar por el bien de los Juegos y se logró el objetivo. Gracias a todos, en especial al Pueblo de Ponce”.
Una vez resueltas aquellas diferencias, con la ratificación de la sede y la fecha, los organizadores comenzaron a trabajar, pero el factor tiempo les obró notablemente en contra, con algunas instalaciones deportivas sin terminar al momento de iniciar la acción deportiva. Siendo la más notable el caso de la Villa Centroamericana.
Muchos también aún recuerdan el hacinamiento de la improvisada Villa Centroamericana instalada a última hora en el Campamento Santiago de Salinas, adonde llegaron sobre 1,000 atletas y oficiales sobre el estimado original, creando un caos en los primeros días de uso. La sobrepoblación de la Villa, además, causó graves dificultades de alimentación y transportación, aspecto que se agudizaba por la amplia distancia entre esa instalación y la mayoría de los escenarios de competencia.
“Lo más difícil fue la decisión de la Villa. Ese fue el factor más complicado que tuvimos... y lo peor es que no había otras alternativas más reales... no hubo ‘break’ de hacer otra cosa. Había que hacerlo allí comoquiera”, recordó López Pumarejo en una entrevista cuando celebramos los 20 años.
Otras controversias
Es memorable, asimismo, el sonoro abucheo que recibió el entonces gobernador, Pedro Rosselló, durante su breve participación en la vistosa y festiva ceremonia inaugural celebrada en el Estadio Francisco “Paquito” Montaner. Tampoco se olvida las deserciones de decenas de atletas cubanos, delegación que estuvo a punto de no venir a los Juegos debido a controversias por su transporte aéreo, aunque finalmente se logró permiso del Gobierno de Estados Unidos para que los deportistas antillanos llegaran en vuelos fletados de Cubana de Aviación directos hasta el Aeropuerto Mercedita de Ponce, hecho sin precedentes en la historia del deporte boricua.
Finalizados los Juegos también se produjo otra controversia por la demora en el pago a decenas de suplidores que ofrecieron servicios y productos en aquel momento, proceso complicado por el retraso en el desembolso de unos tres millones de dólares en fondos gubernamentales, cantidad menor a la originalmente estipulada, aunque se asegura que todo fue resuelto. “El Gobierno cumplió 100% su palabra y dio completo el dinero que había prometido… nadie se quedó sin un centavo. Todas y cada una de las facturas pendientes de pago se certificaron y se entregaron a los pagadores del Gobierno, y ellos le pagaron a todo el mundo”, subrayó López Pumarejo.
Cierre positivo
Superados todos los escollos, la competencia se produjo con grandes aciertos, históricas proezas, sobre 4,000 voluntarios activos, la instalación de un moderno laboratorio de dopaje y pruebas científicas, la transmisión televisiva diaria de largas horas de competencias a través de WIPR, una delegación local que se creció con un botín de 153 medallas (22-53-78) y un total de 104 nuevos récords establecidos.
“Lo más gratificante fue ver en aquella clausura a atletas de todos los países tirándose al terreno a celebrar, abrazándose y llorando. Esa fue la parte más bonita”, puntualizó López Pumarejo, al destacar las grandes enseñanzas de los Juegos. Diría luego: que el deporte une a todo el mundo en Puerto Rico, irrespectivo de colores partidistas; que la Villa y las instalaciones deportivas principales tienen que estar cercanas. Después que tengas eso, el evento corre; y que para que unos Juegos sean exitosos la gente se tiene que entusiasmar para trabajar, como pasó con la gente de Ponce y todos los municipios alrededor”, concluyó.
¿Podrá Ponce celebrar otro evento como los Centroamericanos? Algunos líderes del deporte ponceño opinan que todavía falta una estabilidad deportiva en muchas de las instalaciones; el mejor ejemplo sería las instalaciones desaparecidas de la pista atlética ubicada en el Estadio Paquito Montaner. “Que está allí pero no está…” De igual forma, muchos de los líderes del 93 hoy tienen de 80 a 85 años de edad. Aunque existen jóvenes dispuestos, la experiencia se gana con actividades internacionales.
Hoy, 32 años después, es que estamos mejorando algunas de las instalaciones deportivas y comenzando un programa deportivo. Instalaciones como el Polideportivo estuvo abandonado por años, especialmente las canchas de tenis, que hoy están en excelentes condiciones. Igualmente sufrió el edificio principal del Polideportivo, donde hoy también lo están arreglando. Esperamos que Ponce, la ciudad que se vistió de gala hace 32 años, vuelva a lucir como en sus mejores tiempos.
Esperemos el próximo 19 de noviembre… 2026.




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